Financiar las vacaciones, refaccionar la casa o, en última instancia, afrontar los gastos escolares con anticipación. Esos son tres de los motivos más recurrentes que llevaron a los argentinos a solicitar un préstamo en las entidades financieras. Durante el primer bimestre del año, los créditos personales representaron el 90% de las solicitudes otorgadas a familias, aunque tres cuartas partes de ese volumen total no obtienen más de $ 10.000 por operación. Así lo indica un informe elaborado por Actividad, Moneda y Finanzas-AMF Economía, una consultora especializada en sistema financiero. "Esto marca las características del comportamiento del consumo a lo largo del año, con algunos efectos estacionales, como los gastos de vacaciones", explica a LA GACETA Andrés Méndez, director de AMF.
Mientras las solicitudes de préstamos personales cursadas crecieron casi un 7% interanual, las que cuentan con garantía prendaria se expandieron en 88%. Y esto estuvo relacionado a la compra de vehículos, apunta Méndez. En un punto intermedio, las entidades asistieron con créditos a un 52% más de nuevos clientes hipotecarios que los registrados entre enero-febrero de 2010.
¿Cómo ha sido la dinámica del financiamiento? Según AMF, por cada préstamo hipotecario se entregan alrededor de 140 créditos personales. O expresado en montos, por cada peso destinado a hipotecas se volcaron $ 12 a financiar consumo en durables y no durables sin garantía real mediante la concesión de un préstamo personal.
¿Por qué se origina esta diferencia? "Evidentemente, el monto promedio de las operaciones responde a este momento del mercado crediticio con las familias: muchos créditos concentrados en montos pequeños", señala el reporte. Si bien comienzan a repuntar las financiaciones por montos más elevados, la "estrella" del firmamento crediticio son los créditos de montos reducidos. Esto se profundiza, si se considera que el rubro más dinámico en el último año, fue el financiamiento de los saldos deudores de las tarjetas de crédito (que no requieren de pasar por la "ventanilla" del banco para endeudarse), operatoria que también se hace fuerte por deudas inferiores a $ 10.000, indica el informe.